Archivo para agosto 2009

Al fin buenas noticias, pero antes…

agosto 3, 2009

Hoy nos llega la esperada noticia de que el Tribunal Superior de Justicia de Valencia archiva la causa contra Camps por el famoso caso Gürtel.

Mucho que comentar y mucho que callar, mucho que opinar, mucho que decir, muchos cafés y, como ha dicho Rajoy, mucha tila, y añado, mucha tinta.

Sin embargo, tengo que deciros que no habia podido escribir aún en este blog desde Cambridge por problemas con la página, no me preguntéis por qué, es una larga historia. Así que hoy, día en que por fin nos llegan buenas noticias, os hago llegar lo que escribí hace unos días para tenerlo en la recámara en el momento en que esto funcionara. Ya habrá tiempo para comentar el “nimio” asuntillo de Camps, los trajes y el sastrecillo.

Ahí va:

Dos semanas en Cambridge.

Poco más de un mes que no actualizo mi blog. ¿Desconexión total del mundo? Imposible hacerlo. Imposible si quiera intentarlo. Imposible para mi pretender realmente hacerlo. Aunque sí, por supuesto, procurar evadirme.

Sin embargo, en este corto tiempo que llevo por estas tierras, a pesar de haber tenido más bien poco tiempo para pararse a reflexionar o simplemente a dedicárselo a uno mismo, lo cierto es que solo viviendo, conociendo gente, escuchando y hablando he podido darle vueltas a ciertas cuestiones que me gustaría compartir con vosotros estos días.

En solo dos semanas lo cierto es que cada vez que he podido entrar en los periódicos digitales españoles lo he hecho con mayor avidez que con la que podría hacerlo estando allí. Y lo cierto es que solo llegaban malas noticias, las altísimas temperaturas, los innumerables incendios muchos de ellos intencionados, muertes por gripe A, poco después el atentado de Burgos y muy poco después, como sabréis, el atentado de ETA en Mallorca en que dos guardia civiles eran asesinados.

Tengo que confesaros que esta noticia me afectó verdaderamente, me dolió en lo más profundo. Sentí como mi tierra, la que tanto se echa de menos cuando se está lejos, esa de la que pudo hablar maravillas, esa que siempre defenderé, querré y por la que lucharé siempre se rompiera por dentro. Y yo, simplemente, no pudiera hacer nada. Nada. Solo lamentarlo. Solo leer las noticias que llegaban, ver las fotografías, los videos, el llanto de quienes solo escucharon la detonación, vieron el espectáculo dantesco que quedó de la barbarie más terrible, más absurda, del peor de los sinsentidos, del fanatismo asesino, del abominable acto de quienes no tiene alma, no condición de seres humanos. Basura encarnada dotada, desgraciadamente, de la capacidad de poder llevar a cabo algo como lo sucedido en Mallorca.

Isla turística por excelencia de nuestra preciosa geografía, vuelos y reservas canceladas, qué más da todo eso. Poco nos importa. Aquí, allí, en cualquier sitio. La barbarie humana puede actuar en cualquier lugar y nadie sabrá decirnos por qué. Intento buscar las razones a pesar de ser plenamente consciente de que jamás las encontraré.

Curiosamente me enteré de esta noticia pocos minutos de que la presa lo diera a conocer. Muchos antes que muchos españoles. Puedo deciros que, sin darme cuenta, las lágrimas, más conscientes que yo de lo que estaba leyendo, me saltaban de los ojos. En cuanto pude contñe la noticia a los muchos españoles que estamos aquí. Shock inicial, insultos y tristeza. Duró cinco minutos. No se ha vuelto a hablar de ello.

Parece que estando lejos se quiere olvidar e incluso obviar lo que suceda en España. Yo lo siento, pero aún intentando, como decía, evadirme, no puedo olvidar que en mi tierra, la que siempre querré, la que siempre defenderé y por la que siempre lucharé, se muere, se marchita, se rompe, se abandona y se echa a perder …

No lo permitamos. No podemos permitirnos la comodidad de pensar que está perdida. Es nuestro deber devolver a España lo que un día fue y debe volver a ser.

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