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España somos todos y es de todos

diciembre 6, 2012

Día de la Constitución un año más.

Podría decir que no es un año cualquiera, tal como están las cosas todo parece distinto, o que cambian los significados, pero al fin y al cabo, los españoles celebramos que un año más estamos unidos bajo una Carta Magna que, mejor o peor, nos ha permitido vivir en paz y con una gran estabilidad.

Por aquello de no ser un “año cualquiera” y que ciertamente nuestra Constitución, con una Nación rota, perdería su sentido al igual que la propia España, he participado de la concentración en la Plaza de Colón que ha organizado DENAES para defender la unidad. Santiago Abascal ha realizado un buen discurso, exento de radicalismos, conciliador pero sin olvidar los peligros de una ruptura de España.

Frases como “nosotros no somos nacionalistas porque el nacionalismo implica un odio al resto de naciones, somos, sencillamente, españoles”, afirmaciones como que, a diferencia de la crisis económica, una crisis nacional que suponga la ruptura será algo irreversible que lamentaremos por generaciones, que cada territorio de España pertenece a todos los españoles y el recuerdo de que juntos somos más fuertes y mejores, han dado forma a un mensaje muy claro: España somos todos.

Podría remontarme ahora al significado de la nación según historiadores y politólogos, de la multicidad de lenguas y culturas que confluyen en nuestro país, reflexionar sobre si vivimos en una nación de nacionalidades, sobre si nuestra Constitución es confusa o está inconclusa en este capítulo. De ahí podría pasar a los nacionalismos, a las elecciones-referéndum catalanas, a las mentiras y manipulaciones, a hablar sobre los intereses de un sector y que esto me llevara a hacer comentarios sobre la corrupción o la reforma educativa.

Sin embargo creo que sería más práctico hacer una pequeña reflexión. La Constitución del 78 tiene ciertas lagunas, es cierto, pero algo establece de forma radicalmente clara: la Nación Española es una y es indivisible. En mi opinión hay dos caminos. O el de la confrontación y la ruptura y fin definitivo de España con las consecuencias que ello tendría para todos por muchas falsas promesas mesiánicas que quieran algunos propagar. O el de la unión y la fortaleza en un mundo cada día más global, con menos fronteras, en que España debe desempeñar un papel que, de no remar todos en una misma dirección, aprovechando esa gran diversidad base de la riqueza de nuestra nación, aprovechando los recursos, el talento, nuestra lengua, quedará difuminado finalmente en nada.

España somos todos y es de todos y esto, sin duda, es un motivo de celebración y de orgullo. Es triste, y para mi incomprensible, que, para algunos, no lo sea tanto.

La visión perdida de España

octubre 29, 2012

Hoy me percaté de algo. Conversaba con un amigo, antes periodista y hoy un increíble comercial. Me decía, MªCarmen, ya no leo el periódico, no veo el telediario, todo lo que nos dicen es mentira, todo es falso, todo es un engaño, se ríen de nosotros.

De aquello andábamos discutiendo cuando me di cuenta que, al fin y al cabo, no de forma tan radical, a todos nos ha invadido un sentimiento similar. Encuentro entre un gran número de personas, hace un tiempo muy activas, ávidas de información, de debate, de defensa de ideas e ideologías, una desesperanza y una apatía, un desengaño, una desilusión que me preocupa. Y me preocupa percatarme de que formo parte de esta corriente a la que nos ha arrastrado la propia situación en la que vivimos, desesperanza vital, del propio futuro, de las posibilidades de cada uno para cambiar las cosas, para conseguir que mejoren. El sentimiento de habernos quedado solos, de vivir en otra esfera, de que el debate político queda lejos, como un deplorable espectáculo que se sucede de forma paralela a la realidad.

Y me percato de ello en un momento en que la actividad política está siendo frenética, elecciones en el País Vasco, en Galicia, próximamente en Cataluña, donde paralelamente se debate su posible independencia o “la creación de un Estado propio”, crisis interna del PSOE, convocatoria de una huelga general….

Sin embargo, lo paradójico es que este sentimiento de apatía y desinterés se deba precisamente a esta actividad actual. Quizá de lo que la ciudadanía esté cansada es de sentarse a contemplar unos debates infructuosos que no han cambiado a pesar de la crisis y de la necesidad de soluciones. De que la clase política cree unas polémicas y problemáticas propias en las que se intente entremezclar a la ciudadanía confundiendo y alejándose de los problemas reales. Quizá los ciudadanos lo que esperan encontrar sea sinceridad, transparencia, voluntad de mejora, voluntad real de un cambio en una dirección, contemplar un rumbo, unas ideas claras, coherencia, unidad ante la adversidad por la que atraviesa España.

Ojalá pudiéramos contemplar en nuestra política esa “visión de país” como gusta a algunos denominar a un proyecto político claro, firme, sólido, en el que el fin, alcanzar una España como desearíamos que fuera, prime por encima de intereses menores que en nada ayudan, al menos, al ánimo de cada vez más españoles desencantados.

No solo de la economía vive la crisis española

diciembre 15, 2010

Moody’s amenaza con bajar la nota de la deuda española. Menos solvencia por tanto. Con lo que disminuiría aún más la confianza en nuestro país. Estupendo. Pero Salgado dice que eso son tonterias y que ya verán estos de Moody’s como hacemos unas reformitas y arreglamos esto.

La reforma de la que hablaba Salgado con optimismo es la reforma de las pensiones que Europa nos reclama con urgencia y que ya está debatiendo la Comisión del Pacto de Toledo en el Congreso.

El próximo 28 de enero el Gobierno presentará el texto definitivo, pero parece que el camino se dirige hacia un aumento del periodo de cálculo de las pensiones y un aumento de la edad de jubilación, que con esto de que vivimos más se nos ha aguado el plan.

No me pronunciaré de momento hasta que no se defina el proyecto, sin embargo, aunque no me pronuncie sobre las medidas concretas, es obvio que es urgente y necesario emprender una reforma de este sistema. En lo que a mi me concierne, que en estos casos siempre barremos para casa, si se asegura que el sistema de pensiones está asegurado para los próximos 30 años… y yo tengo 24… ¡Solo hay que echar cuentas para que un escalofrío te recorra el cuerpo!

Viendo la situación como está, no son muy esperanzadores los años posteriores a esos 30, así que mejor empezar a tomar medidas de algún tipo o se preveen hordas de ancianos famélicos en las puertas de la Moncloa.

Pero también será necesario para mejorar la imagen de la marca España, que se encuentra por los suelos en los tiempos que corren. Y parece una tontería esta frase tópica que acabo de largar y que se escucha constantemente, pero no, no es ninguna estupidez. Es algo que realmente me preocupa, porque de esa imagen dependemos todos.

Y está de capa caída en cuanto a la economía se refiere, al sistema productivo, a la competitividad, a la productividad, a la investigación, a la industria.. pero también las instituciones y la política crean una enorme desconfianza interior y exterior.

Por lo que se refiere a esa crisis institucional, me preocupan demasiados aspectos, pero es especialmente preocupante el desvanecimiento de la separación de poderes en España. Es terrible como contamos con cada vez más y más ejemplos de la intromisión del poder ejecutivo en el resto de los poderes.

Empezando por un gobierno a golpe de Decreto, con 13 decretos-ley este año, pasando por el caso Faisán con Rubalcaba al frente, llegando a la aberrante y atemorizante politización de la Justicia española, en lo que tampoco Rubalcaba ha tenido escasa culpa.

Pero también cabe en este aspecto institucional la Administración española, duplicada (o multiplicada) lenta, cara, poco productiva y excesivamente pesada.

Si pasamos al terreno político, el tema es mucho más entretenido aunque igual de desesperanzador.

Podíamos solo desayunarnos con la claudicación del PNV y Coalición Canaria para dar oxígeno a un Gobierno al que le debería haber sido negada toda supervivencia a juzgar por las críticas que se vertían desde el mismo PNV en un momento no muy lejano como fue el Debate del estado de la Nación.

Pero una vez a salvo, Zapatero ha sido abducido y nuestro viejo conocido Rubalcaba, que si no tuvimos ya suficiente con conocerlo como el portavoz del gobierno de los GAL, saber que fue un político mentiroso, parte de un gobierno mentiroso, y que aún así no tuvo reparos en montar el dantesco espectáculo que tuvo lugar en España entre el 11 y el 14 de marzo abanderando aquella sentencia de “queremos un gobierno que no mienta”, ahora lo tenemos en cada comida como Ministro del Interior, como Vicepresidente y como Portavoz. Este amontonamiento de cargos hace que en sus decisiones tenga que contradecirse o sufrir choques de intereses, dignos solamente de un experto en desdoblamiento de personalidad para no sufrir un problema de esquizofrenia y trastorno bipolar.

Pero por si fuera poco, ahora tenemos también que digerirlo ejerciendo funciones de Presidente del Gobierno como vimos en la crisis de los controladores o en Valencia, en la presentación de Alarte como candidato, donde los militantes del PSPV, a falta de Zapatero, le gritaban Presidente a Rubalcaba. Vivir para ver.

Y es que se dice, se comenta, que reviviremos la escena de Suárez y Calvo-Sotelo, pero con unos protagonistas radicalmente diferentes y con un escenario nacional escalofriante.

Aún más escalofriante me resulta la prolongación del estado de alarma sin existir un estado real de alarma, a no ser que nos estemos refiriendo a los 5 millones de parados que hay en este país y a que podamos acabar todos como el asesino de Olot porque los clientes no pagan o los bancos embargan las viviendas.

Un estado de alarma, con las restricciones que ello supone, decretado solamente para prevenir y no hacer frente al problema ni poner solución a un conflicto que, aunque grave, es un conflicto laboral. Me exaspera leer en las redes sociales como se repite la tesis de ¿esto afecta al ciudadano medio? No ¿le beneficiará en Navidades? Sí, pues ya está, solución correcta. Increíble.

Pero si hablamos de Gobierno hay que hablar de oposición, que, por no alargarme, no la extenderé a todos los grupos parlamentarios, y solamente me referiré al Partido Popular, que para algo es el principal y la alternativa real.

Hace un par de días, nuestros sueños, nuestra esperanza puesta en nuestro principal motivo de orgullo (y en estos momentos el único), el deporte español, se derrumbaba bajo la sospecha del doping. El espejo en que nos mirábamos caía ante el desconcierto de todos.

¿Y por qué mentar esto si hablamos de política y oposición? Pues simplemente porque el portavoz del PP tuvo la feliz ocurrencia de afirmar que era Rubalcaba quien había destapado este caso en este momento para ocultar en los medios el éxito de Rajoy en el Pleno del Congreso del día anterior, quien, por otra parte, aunque muy inegniosamente, llamó a Blanco inútil total, lo cual, por muy cierto que esto sea, no es propio de un orador como Rajoy y de una cámara parlamentaria.

Y con todo este barullo nos llega el Informe PISA. Tenia que hacer mención a ello aunque a la educación española le dedicaré un post aparte. Simplemente desolador, por mucho que Gabilondo nos consuele diciendo que la educación en España “no es un desastre”. No… ¡es una auténtica calamidad!! Me preocupa este tema especialmente porque considero que la educación es la base de una sociedad, su presente y su futuro, y da verdadero pavor pensar en las generaciones que están formándose y en la que les seguirán. El sistema educativo, pero también gran parte del profesorado y sobre todo los valores que se deberían implantar en este periodo son calamitosos.

Hoy mismo aparecía un nuevo dato de la llamada “generación ni-ni”, aquello del ni estudio ni trabajo, y parece que la cifra aumenta. Cierto es que parte de este colectivo simple y llanamente no tiene motivación por hacer nada y vive bien y cómodamente así. Pero también es cierto que parte de esta cifra la componen jóvenes que no pueden estudiar ni trabajar o que ya se han formado y no encuentran trabajo. Como joven, tengo a mi alrededor un enorme número de personas muy preparadas y están descorazonadas, desilusionadas y frustradas por no encontrar un trabajo. Es duro.

De momento han habido suficientes reflexiones acerca de la crisis general que se cierne sobre España. ¡La próxima vez seré más concreta y más escueta!

El backstage de la crisis de los controladores aéreos

diciembre 5, 2010

A mi parecer, la situación es escalofriante y creo que merece unos minutos de reflexión.

Siguiendo las informaciones de la crisis de los controladores aéreos este puente de la Constitución que sin ninguna duda pasará a los anales de la historia, me han asaltado varias preguntas con respuestas que podrían ser poco esperanzadoras.

En mi humilde opinión, los controladores aéreos tenían suficientes motivos para estar cabreados, cansados, hartos de la situación en que se han visto este último año, con tres decretos y una ley que les ha restado derechos laborales. Han visto ignorado por completo el convenio colectivo al que deberían estar sujetos esos derechos que el Gobierno se ha saltado a la torera, regulando lo que deberían pactarse por convenio mediante reales decretos de aplicación inmediata.

Durante este año hemos presenciado esos decretazos gubernamentales que decidían los días de descanso y laborales de los controladores, jornadas laborales que en absoluto se adecuan a lo que sucede en el resto de los países comunitarios con respecto a este colectivo, decretos que además, no se publicaban hasta días después.

Más extraño todavía resulta el que el sindicato de controladores estuviera avisando a AENA desde 2001 de la insuficiencia de controladores en nuestro país y la urgente necesidad de aumentar la formación de nuevos controladores y, sin embargo, AENA fue formando a cuentagotas, sin cubrir ni de lejos las bajas que se producían por jubilaciones.

Así teníamos aeropuertos controlados por menos controladores que, por ejemplo Francia (con una desproporción de 1.884 a 4.000) que gestiona una menor parte de espacio aéreo comunitario.

Por lo que optó AENA fue por alargar las jornadas de los trabajadores, aumento de horas obligatorias y, sobre todo, se optó por las horas extras pagadas más caras que las normales.

Pero es una situación que no puede mantenerse. Se establecieron de 1200 a 1670 las horas al año trabajadas, pero realmente los controladores estaban trabajando muchas más horas que las estipuladas con esas horas extras y además con menos efectivos de los que deberían estar en los aeropuertos. Se acentuó el problema al decidir además jubilar a los mayores de 57 años, con lo que se justifican los retrasos producidos “debido” a los controladores que no podían gestionar tantos aviones a la vez y dejaban, según explicaba USCA, en el aire esperando a algunas de las naves.

AENA seguía haciendo malabares con los controladores, con una deuda que ronda los 12 mil millones de euros acumulados con el paso de los diferentes gobiernos, gestionados por Juan Ignacio Lema, quien, tras su antiguo paso por diferentes cargos en Fomento, formó parte de la constructora San José, empresa de la que formó parte del consejo de administración compatibilizando este cargo durante seis meses con el de la posterior presidencia de AENA.

Un agujero de miles de millones pese a los cuales se han seguido construyendo obras faraónicas y aeropuertos inútiles como el de Logroño o el de Huesca que pueden llegar a tener 2 aviones al día, un derroche absoluto de dinero que nos resta rentabilidad. Decía Daniel Zamit que en España, el 90% del tráfico aéreo lo gestiona el 10% de los aeropuertos españoles. Increíble. Así, es lógico que la productividad española en este sector sea más baja que en la del resto de países, ya que mientras que en Europa se contabilizan solamente los principales aeropuertos, en nuestro país entran todos en el saco, cuando la realidad es que, con la escasez de controladores que tenemos actualmente y el gran espacio aéreo que de ellos depende, nuestra rentabilidad a buen seguro es infinitamente mayor.

Esta escasez de la que hablamos se agravó por el problema de la contabilización de horas. A pesar de haberse aumentado a 1670 horas legales, AENA realizó erróneamente la programación anual y a estas alturas del año, la mayoría de controladores habían trabajado ya esas horas legales que no pueden superar ateniéndose, como digo, a la ley.

Esto ya se preveía. Podemos leer los comunicados de USCA a 29 de Noviembre en que se anunciaba que se debía cerrar el espacio aéreo gallego debido a que todos los controladores de Santiago de Compostela habían sobrepasado ya sus horas. Esta misma situación se estaba extendiendo por el resto de España y amenazaba la temporada de diciembre. Ante esta falta de previsión, extraña, todo sea dicho de paso, porque era muy fácilmente previsible, y ya advertido desde hacia tiempo, se vuelve a saltar a la torera el convenio colectivo, no existe reunión ninguna con el colectivo de controladores y por real decreto se determina que se restan con carácter retroactivo los días de descanso, vacaciones y permisos (permisos, por ejemplo, para el cuidado de los hijos que en muchos casos AENA denegó, lo que le ha valido diversas denuncias) con lo que los controladores aún tienen horas suficientes para alcanzar las 1670 horas antes de terminar el año. Vergonzoso.

Obvio que estén cabreados.

Sea como fuere, reitero que el cauce que tomaron para reivindicar sus derechos (Blanco y Rubalcaba prefieren hablar de ellos como privilegios) fue totalmente erróneo.

Sin embargo, lo que a mi me preocupaba y me llevaba a escribir este post era concretamente qué hay detrás de dantesco espectáculo de este fin de semana.

Blanco y el Gobierno se han apuntado un tanto “solucionando” la crisis, a pesar de haber sido mediante la declaración del Estado de alarma en España, una medida que nunca se había tomado anteriormente en la democracia española, militarizar el sector y obligarles a punta de pistola de la Guardia Civil a incorporarse de inmediato en sus puestos bajo amenaza de cárcel y embargo de todos sus bienes, mostrándoles los listados de los mismos de cada uno de ellos.

Camilo Cela, presidente del USCA, pedía a todos los controladores que se reincorporaran al trabajo tras haber mantenido una reunión la noche del sábado en unas condiciones que se desconocen, ya que Cela permaneció incomunicado durante el tiempo de la reunión y llegó al hotel en condiciones anímicas, se dice, lamentables.

¿¿Donde estamos viviendo?

Mientras tanto, en todas las televisiones, a excepción de loables salvedades, se criminalizaba a los controladores aéreos y se ensalzaba la figura de un Gobierno que no ha sabido, o no ha querido, que es lo que más parece acercarse a la realidad, prever esta situación ni gestionarla.

El telediario de Antena 3, la noche del sábado abrían con una entrevista en directo con José Blanco, ministro de Fomento y responsable de este desastre, preguntándole con condescendencia acerca del problema causado por los controladores y los privilegios de éstos. Blanco se despachaba a gusto repitiendo por quincuagésima vez el sueldo disparatado de estos acomodados, una cifra que ha resultado no ser la que realmente se cobra. Obviamente los sueldos no son bajos, pero ni se aproximan a las cifras denunciadas por Blanco, absurdamente por cierto, considerando quien establece estos sueldos, ni cobran lo que él, o peor, lo que Leire Pajín acumula en su nómina.

Una y otra vez lo único que veíamos en televisión eran las imágenes de los aeropuertos colapsados y los pasajeros lógicamente desesperados, pero absolutamente ninguna entrevista a los controladores, ni siquiera podíamos acceder a las razones que los controladores tenían para llegar a este punto, qué problemas ha habido y análisis profundos de esta situación.

Porque no podemos olvidar, a mi parecer, que para llegar a actuar de este modo, por mucho que criminalicemos a los controladores dudo que todo el colectivo sea tan malvado y tan perverso como para desear amargar el puente y las ilusiones de la gente, además de poner en peligro sus puestos de trabajo, se tiene que llegar a un límite que quizá deberíamos considerar.

Repito de nuevo, porque se que muchos estarán pensando en ello llegados a este punto a pesar de haberlo ya advertido, que en absoluto justifico ni avalo lo que los controladores han hecho este puente, pero creo que no podemos hablar por hablar.

Sea como fuere, esto se veía venir y hay muchos interrogantes que son difíciles de responder.

Se sabía que el decreto del viernes iba a producir una respuesta similar. Entonces, ¿por qué se firmó precisamente el viernes al comienzo del puente? Si la escasez de horas restantes en toda España ya se conocía desde hacía semanas, ¿por qué no se tomaron medidas anteriormente?

Solamente un día antes nos preguntábamos todos el por qué de la repentina anulación del viaje de Zapatero a la Cumbre Iberoamericana estando ya desplazados todos los periodistas con el gasto que ello conlleva. Un día después sucede esto y nos preguntamos si la razón era la previsible huelga salvaje y la dificultad de su vuelta posterior. Pero lo dudo. Me parece absurdo. Más teniendo en cuenta la ausencia de Zapatero en toda la crisis anunciando su comparecencia para el próximo jueves. Increíble, realmente inconcebible. Fue Rubalcaba quien anunció el Estado de alarma el sábado, algo inaudito, ningún pronunciamiento de Zapatero. Un estado de alarma que, como decía Luis del Pino en su blog, no se ajusta a la ley, puesto que la Ley Orgánica que lo regula exige que si el motivo es la paralización de servicios públicos esenciales para la comunidad, deben concurrir además alguna de las situaciones mencionadas en los restantes apartados, esto es, una catástrofe, una crisis sanitaria o un desabastecimiento de productos de primera necesidad.

Sin embargo, si no se declaraba este estado de alarma no se podía proceder a la militarización del sector y no se hubieran podido aplicar la ley penal militar y por tanto hacerles volver al trabajo con semejantes amenazas.

Es también extraño que, aunque ya se sabía por parte del ejecutivo que esto sucedería, aparte de cancelar el viaje de Zapatero (continuo pensando que no era tampoco esta la razón final) no se previó ninguna medida ni hubo advertencia alguna para evitar o minimizar el desastre que iba a suponer para las miles de personas y familias que viajarían este puente.

Y de telón de fondo tenemos las medidas impopulares que Zapatero se sacó de la manga y la amenaza de una intervención de España que se cierne sobre nuestro país de forma cada vez más amenazante y más clara. No quiero pensar que el escándalo montado pretenda restar impacto a todo esto. Y si se puede culpabilizar a los controladores de la imagen nefasta que ha dado España ante el mundo y aumentar el desprestigio español, aún mejor.

No consigo entender por qué no se hizo de manera lógica, legal y ordenada un acuerdo para regular la situación de los controladores que estaba descontrolándose, tomar las negociaciones que estaban pendientes desde hacía un año, organizar el marco laboral del sector. Sin embargo, por decreto de aplicabilidad inmediata se resolvían las condiciones laborales de los controladores de forma unilateral. A mi parecer esto es como mínimo irresponsable y como máximo sospechoso.

Creo que no somos suficientemente conscientes de lo que ha sucedido este fin de semana.

Ya nos lo temíamos. La llegada de Rubalcaba a la Vicepresidencia nos hacía presagiar lo peor. El hombre siniestro por antonomasia al cargo del Gobierno, ya que no se pude considerar a Zapatero como la cabeza del Ejecutivo, más bien como un pelele o marioneta e incluso parecer un demente a la luz de muchas de las decisiones y declaraciones que realiza, es un peligro previsible.

Lástima que en 15 días no se puedan disolver las Cámaras, porque Rajoy debe despertar, quitarle la medalla de salvador que se ha colgado el Gobierno este fin de semana de forma inmerecida y engañosa y exigir dimisiones y elecciones anticipadas antes de que esto se nos vaya irremediablemente de las manos.

Sahara en el olvido

noviembre 17, 2010

Buscaba una especie de exordio para comenzar este post, pero no encuentro ningún modo chisposo y atrayente de empezar.

Y es que para hablar de lo que está sucediendo algo más al sur del estrecho no es fácil saber por dónde ni cómo empezar.

No me gustaría estar en aquella situación, desde luego, a nadie deseo tal desagracia. Digan lo que digan y escuchemos lo que nos permitan, y por muy crudo que parezca decirlo así, lo bien cierto es que los saharauis son el prototipo de lo que podemos calificar como pobre desgraciado.

Por muchas razones obvias, pero especialmente por que a nadie le parece realmente interesar su situación.

La geoestrategia siempre ha sido una buena excusa prar ignorar injusticias y atrocidades, la política es la política, las relaciones internacionales, la diplomacia y los intereses nacionales. Y ni aún así llegan a convencerme.

Lo del Sahara era desde hace años la crónica de una muerte anunciada. Lo era ya desde que el 75 España, con Marruecos y Mauritania, realizara aquellos pactos de Madrid, con exceso de anexos aún hoy secretos, para quitarse el muerto de encima en un momento en que más valía barrer la casa por dentro y no meterse en berenjenales del vecindario, por mucha provincia española que el Sáhara fuera. Unos acuerdos que nunca fueron realmente legales y que jamás dieron la soberanía a ninguno de ambos países, por lo que técnicamente el Sahara es aún a día de hoy un territorio por desocupar.

Y así, aunque Mauritania renunciara finalmente, Marruecos, desde la iniciación de la Marcha Verde, la potencia administradora de facto es sin género de dudas el reino alauí, ese vecino demócrata y amigable que la geografía nos concedió.

La ONU, tan conciliadora ella, pretendió poner en marcha la MINURSO, que como sus propias siglas indican, pretendia poner en marcha un referendum para que fuera la población saharui la que decidiera sobre su futura condición.

A mi parecer, veo similitudes entre el comportamiento de Marruecos e Israel en varios aspectos. En primer lugar, en ambos lugares, para sumar más trabas al propio desinterés de realizar el referendum, se quemó todo documento, libros de familia, registros, que pudieran identificar a los sahrauis como tales, de manera que no hay censo alguno y aún sigue realizándose como enormes problemas y desesperante lentitud. Por otra, por supuesto, el muro, el muro de la vergüenza.

Marruecos decidió feliz, unilateral e impunemente construir un muro entre el oeste y el este del Sahara. Y esto merece explicación.

Como es sabido, el Sahara es una zona muy rica, sin embargo, cuando España aún andaba por aquellos lares como metrópoli, ni el turismo ni la pesca masiva con buques refrigerados tenía filón, así que la única riqueza que encontraban y que hoy perdura eran y son los fosfatos.

Una vez España salió del tablero, Marruecos no dudó en apreciar la enorme riqueza saharaui, las largas costas totalmente vírgenes a 3 horas de Alemania y demás países europeos, la industria pesquera comenzó a desarrollarse y, por supuesto, los fosfato seguían allí. Así que la solidaria decisión de Marruecos fue levantar ese muro absolutamente infranqueable a no ser que uno quiera inmolarse, que dejara a los saharauis en la zona este, donde no hay absolutamente nada que explotar, donde no hay más que desierto, para instaurarse los Marroquíes en la zona oeste.

Y el referendum sigue sin realizarse, y permitidme dudar que algún dia se haga, al menos no antes de que la invasión marroquí en el Sahara haga que el resultado esté claro.

Lo peor de esto es la pasividad con la que la comunidad internacional ha estado tolerando esta situación. Y es que, como decía, son demasiados los intereses de unos y de otros, de EEUU, de Francia, de España. Hay intereses geoestratégicos siendo Marruecos un lugar de paso de aviones de guerra hacia Oriente medio, es, dicen, un muro de contención para la extensión del fundamentalismo islámico en Europa, característica que también comparte con Israel, es importador de inmigración a Europa por la puerta española, se acuerda con Marruecos las licencias pesqueras que para España son esenciales, dependiendo de ellas miles de puestos de trabajo, intereses económicos, incluso energéticos se mezclan en este escenario.

Y así hemos dejado que el tiempo pasara, postergando ese referendum, alargando la MINURSO como una tradición.

No podemos negar que la actuación de España en estos momentos es bochornosa, negando lo evidente, negándose a condenar unos hechos que, a pesar del bloqueo informativo implantado por Marruecos, hemos conocido sin género de dudas y alegando que si el resto de países no condena, España tampoco. Cierto, no podemos negar que esta actuación española es vergonzosa, pero, aunque España lo utilice como alegato para defender su posición, lo cierto es que la postura del resto de países y de la comunidad internacional es igualmente tremendamente bochornosa y humillante.

El prototipo de pobres desgraciados, a nadie les interesa por ser pocos y molestos, viven en una situación mísera, a 40º durante el día y a -10 de noche.

Si al menos esa pobreza se vive en un país tropical por lo menos siempre podrás levantar el brazo y coger un plátano o un coco que echarte a la boca. Aunque pensando en Haití que desde el cielo es una mancha marrón perfectamente demarcada de la aún verde República Dominicana, tampoco nos sirve mucho el consuelo.